Repudio total hacia el ataque transfóbico ocurrido en Palermo

Desde el Partido Comunista Argentino denunciamos públicamente el ataque en manada a mujeres trans ocurrido el día lunes de esta semana en los Bosques de Palermo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Alejado de ser un choque accidental, este hecho fue un ataque orquestado por un grupo de entre 40 y 60 hombres que, con total impunidad, compartieron a través de redes sociales vídeos con comentarios como “a correr a las travas”, donde se ve la salvaje agresión con palos y otro tipo de elementos, además de las provocaciones e insultos verbales.

Si bien condenamos fervientemente lo sucedido, este hecho no es algo aislado; por el contrario, un simple vistazo a la coyuntura política y social actual de nuestro país nos muestra un alza de la difusión y aceptación de discursos con lógicas de odio, especialmente dirigidos a los sectores más vulnerables de la población. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires es un enorme caldo de cultivo para la violencia incitada desde el Estado, la deshumanización de los sectores más afectados por las políticas antiobreras del gobierno nacional, desde los operativos policiales hasta las enormes campañas de propaganda de Jorge Macri contra las villas, los pobres y los vendedores ambulantes, y en favor de la propiedad privada; sumado a las políticas que tienen un impacto real sobre la vida de los trabajadores, como es el caso de los desalojos que, según el CELS, hasta mayo de este año contabiliza 4.500 personas en la calle, de los cuales 1.500 son niñas y niños.

Como comunistas, entendemos que este ataque no surge de manera espontánea, sino que tiene su raíz en la creciente crisis capitalista, cuya consecuente miseria es captada por diferentes corrientes de la burguesía (en este caso, nos referimos a la corriente libertaria, hoy encabezada por Javier Milei) y redirigida a las víctimas más ‘aceptables’. Sobre esta base, el propio Milei formuló un discurso en torno a responsabilizar a un otro sobre los problemas que atraviesa nuestro país; durante su campaña política, el enemigo eran los planeros, y hoy son, entre otros, los terroristas. A través de colocar como chivo expiatorio a diferentes grupos (como es el caso de las minorías sexuales, personas con discapacidad, jubilados, incluso a trabajadores) se busca generar rispideces entre la propia clase, creando un enemigo ficticio dentro de la misma, con el objetivo de evitar que se identifique al único causante de las miserias que agobian a la clase obrera de nuestro país.

Mientras las políticas del gobierno nacional continúan arrojando a más y más argentinos y argentinas a la pauperización, la desigualdad se acrecienta y, dentro de la crisis, la exclusión golpea fuertemente a la comunidad trans, pero esto no es algo nuevo, de hecho, la marginalización de este sector es una problemática que los comunistas hemos combatido históricamente. Si bien la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans (impulsada por nuestra camarada Diana Sacayán) tiene vigencia desde hace varios años, en la práctica nos encontramos con las mismas situaciones contra las que luchaban Lohana Berkins, Diana Sacayán y tantas otras compañeras que buscaban combatir el supuesto ‘trabajo sexual’ al que se ven forzadas muchísimas personas trans como única manera de sobrevivir.

Los comunistas tomamos el ejemplo de nuestras camaradas que, además de dar una lucha incansable en favor de los derechos de las personas trans, también combatieron la explotación capitalista e identificaron la explotación sexual como parte de la misma, basándose en el análisis de clase que concluye que esta forma de opresión coloca a un sector que no puede vender su fuerza de trabajo, a vender su cuerpo, algo que hoy en día desde las corrientes progresistas burguesas intentan celebrar y llamar ‘empoderamiento’, pero no es otra cosa más que la mercantilización de los cuerpos de las mujeres y las personas trans pobres.

«El reclamo que estamos haciendo, es la construcción de una sociedad sin ningún tipo de opresión»

Es por eso que desde el Partido Comunista Argentino condenamos el ataque de odio llevado adelante el día lunes, llamamos a toda la clase obrera a sumarse a este repudio y a no permitir que los discursos burgueses de odio continúen penetrando en nuestra clase.

¡Solidaridad con las compañeras atacadas! ¡Contra la opresión en todas sus formas! ¡Por la liberación de toda la clase obrera!