Cada 14 de Septiembre se conmemora el Día Nacional de la Prensa Comunista en homenaje a la primera publicación de Orientación, órgano del Partido Comunista Argentino. Al igual que La Hora y las diferentes publicaciones del Partido, Orientación afrontó la represión, la censura e, incluso, la clandestinidad durante diferentes períodos: fue perseguida en la década del 30, clausurada durante los primeros dos años del G.O.U., ilegalizada en los primeros años de la década del 50 por el peronismo, y los militantes comunistas fueron severamente castigados con la persecución y la tortura; pero, como con cada una de las prensas comunistas, su impresión y distribución no se vio interrumpida por el aparato represivo desplegado tanto en democracia como en dictadura. De forma legal e ilegal, la Prensa Comunista continuó en las calles, en las fábricas, en la vida cotidiana de la clase obrera como arma fundamental para su liberación.
A lo largo de su historia, el Partido Comunista ha utilizado sus diferentes órganos de prensa para desenmascarar a los farsantes que intentan ofrecer una ‘salida’ a la clase obrera dentro de los confines del propio sistema capitalista, poniendo en evidencia la contradicción de estas propuestas que sólo buscan perpetuar la explotación del hombre por el hombre y apartar a los trabajadores de su rol histórico.
Es por eso que en Octubre de 2023 sale a las calles nuevamente Orientación, como una continuación histórica de la Prensa Comunista en nuestro país, con el objetivo de construir una publicación que juegue el rol planteado por Lenin: agitar, propagandizar, organizar. En ese primer número se hace un llamamiento explícito a la clase obrera de no votar en las elecciones presidenciales de ese año: “No podemos elegir quién nos va a explotar de un modo o de otro, nuestra misión como comunistas es construir en el seno de la clase obrera y el pueblo una herramienta política y un arma de combate anticapitalista y eso es un gran Partido Comunista”; mientras que en el segundo la postura es aún más contundente: “Dos candidatos: mismos intereses”, dejando en claro que “el peronismo es enemigo de la clase obrera, no sólo por su rol represivo a lo largo de la historia, sino también porque dentro del capitalismo tiene un rol como fuerza burguesa: evitar que la clase obrera se revele y vaya en una dirección revolucionaria”.
Décadas antes, con la aparición de Juan Domingo Perón en la escena política argentina, el Partido Comunista a través de sus diferentes publicaciones —correctamente— lo caracteriza y asocia a personajes como Adolf Hitler y Benito Mussolini. Así, Raúl González Tuñón decía: “El nazi peronismo… significaría la entrega del país a las supervivencias nazi fascistas o las grandes empresas imperialistas, hoy votamos contra el nazi peronismo. Vamos a aniquilar el nazi peronismo”. El llamamiento y la consigna son claros: combatir al enemigo.
Sin embargo, la Prensa Comunista, que ha sabido ser la tribuna de la clase obrera argentina a lo largo de las diferentes décadas del Siglo XX, se vio comprometida por la infiltración de la ideología burguesa, desde la alteración de su contenido y su llamado a la organización, hasta su completa desaparición, algo que también afectó a PP. CC. en otros países, y que no es otra cosa más que un síntoma de la situación que atraviesa el Movimiento Comunista Internacional.
En Argentina, la descomposición abrió heridas irremediables que desembocaron en la necesidad de volver a poner en pie un verdadero Partido Comunista que se proponga alcanzar la Revolución Socialista en nuestro país, tomando la gloriosa y heroica historia de los comunistas argentinos, incluida su prensa, tribuna de la clase obrera.
Mientras muchas organizaciones de pseudo izquierda se jactan de los tiempos que corren y la ventaja del uso de las herramientas digitales, incluso llegando a reírse de los métodos históricos de la clase obrera, Orientación toma y retoma las enseñanzas de Lenin, que luchó incansablemente por la publicación de Iskra y puso a disposición de nuestra clase la fórmula ‘agitación-propaganda-organización’. Sobre este pilar, la Prensa Comunista y el Partido Comunista asumen su rol histórico, entendiendo la necesidad de construir una publicación que colabore con la aceleración de la lucha de clases en nuestro país.
El Partido Comunista, vanguardia de la clase obrera, aspira a contener en su seno a los elementos obreros más avanzados y conscientes de nuestro país, objetivo que motoriza los esfuerzos partidarios y que pone, entre otras tareas, a la Prensa Comunista como una de las piezas fundamentales. Es necesario entender que los elementos obreros de los que hablamos no son una anomalía que surgen espontáneamente por fuera de las filas comunistas, por el contrario, es precisamente la militancia comunista, su teoría y su práctica, la que les abre el camino y pone a disposición el marxismo-leninismo para elevar su consciencia y hacerlos avanzar hacia su rol histórico como trabajadores. La prensa, en ese sentido, ocupa un lugar esencial, tanto hacia dentro como hacia fuera de la vida orgánica partidaria; Orientación debe funcionar para difundir las ideas del marxismo-leninismo, desenmascarando los límites impuestos a la clase obrera por la dictadura del capital, los falsos confines de la democracia burguesa y sus aliados —de izquierda y de derecha—, con una propuesta y una respuesta claras a las preocupaciones e interrogantes de la clase obrera; mientras que por otro lado, también debe ser organizador colectivo, tanto hacia afuera como hacia dentro de las filas comunistas.
Es por eso que los comunistas argentinos nos proponemos, no sólo difundir, sino continuar constantemente construyendo y avanzando hacia el perfeccionamiento de la prensa de la clase obrera: Orientación. Porque sin una prensa que oriente y guíe el camino no hay revolución posible en Argentina ni en ningún lugar del mundo.
