Para cursar con normalidad hay que ir hacia el paro total: ¡Solidaridad total con la lucha docente! 

Federación Juvenil Comunista – UBA

Desde La Federación Juvenil Comunista expresamos nuestra total adhesión como estudiantes a la gran lucha que están organizando los docentes en defensa de su trabajo y la educación pública, gratuita y de calidad.

Desde hace varios años una avanzada arancelaria y privatista se viene impulsando con fuerza en nuestras universidades. Primero el gobierno peronista de Fernández-Massa empezó a dar el gran salto con el recorte de miles de millones a la educación, atacando externa e internamente la organización independiente y combativa de los trabajadores, tanto docentes como no docentes universitarios, que mantienen nuestras universidades abiertas y en completo funcionamiento. Con la victoria electoral de la fórmula liberal Javier Milei-Victoria Villarruel y el proyecto liberal Otanista que venía con éste, uno de los objetivos fue muy claro: eliminar a la educación pública, histórica herramienta del movimiento obrero, y al ya desgastado movimiento estudiantil, aliado y palanca histórica para las luchas emergentes sucedidas en la gran historia de nuestra clase obrera, siendo muchas de ellas gestas que quedaron marcadas a sangre y fuego en la historia nacional.

En este marco, el ajuste que comenzó el gobierno liberal fue extraordinario, llevando al salario docente a los niveles más bajos en la historia nacional, y con un recorte presupuestario que golpeó duramente a las infraestructuras universitarias ya deterioradas, lo cual, incluso, puso en jaque la supervivencia de las clases, con luz en diferentes universidades y facultades. El objetivo ni siquiera busca reducir el “gasto público”, sino que es un plan de destrucción total que ataca el derecho a la educación de los trabajadores, plan que viene siendo llevado a cabo por las gestiones universitarias y autoridades universitarias, como se vio en el acuerdo que hizo el Consejo Interuniversitario Nacional con el gobierno nacional en busca de eliminar la Ley de Financiamiento Universitario, la cual no es un justo aumento, sino una reducción del ajuste que está implementando el gobierno nacional, simplemente un amortiguador del golpe. La Ley de Financiamiento Universitario fue incluso aprobada por el Congreso burgués y por la justicia burguesa que falló en dos ocasiones a favor de la educación pública.

Entonces surge la pregunta: ¿Por qué, incluso, habiendo ganado dentro de los marcos institucionales, la burocracia universitaria funciona como interventora del gobierno?

Para nosotros esto es muy claro: el nuevo modelo universitario es apoyado tanto por peronistas, desde el progresismo de La Mella hasta el reformismo de La JUP, y por los radicales de Nuevo Espacio y Franja Morada que ven a la gestión de los centros de estudiantes como un fin en sí mismo y no como una herramienta de los estudiantes para defender y avanzar hacia nuevas conquistas. La gran Marcha Federal que hoy busca generar nuevamente incluso la “izquierda” trotskista fue una gran muestra de esto, la lucha estudiantil por una educación pública, gratuita y de calidad fue apoyada por gran parte de la clase obrera que marchó, en muchos casos, sin haber pisado nunca una universidad, llegando a ser una de las movilizaciones más masivas de la historia nacional, sin embargo las conducciones peronistas y radicales vieron en ésta un potencial muy peligroso para los intereses de las burocracias universitarias, cuyos negociados y relación con los partidos patronales son de larga data, y comenzaron a desmovilizar y a desgastar internamente al movimiento estudiantil confrontando cualquier medida combativa que los estudiantes de base estaban impulsando, incluso las propuestas de toma estudiantil porque “no estaba dada la correlación de fuerzas”, mientras que decían que la mejor lucha era “cursar y estudiar con normalidad”. Esto le dio un gran argumento al gobierno liberal de Milei-Villarruel, demostrando que con el recorte la universidad “seguía abierta”, obviamente sin ver el esfuerzo extraordinario de los docentes y no docentes que, incluso, viendo su calidad de vida en declive, trabajaron (y trabajan) incansablemente para mantener las universidades en funcionamiento, lo cual vio una “respuesta” por parte del peronismo y el radicalismo universitario, convirtiendo la histórica toma en “ocupaciones”, facultades con clases, parciales, finales y entrega de trabajos funcionando en su totalidad con la diferencia de que habían estudiantes durmiendo a la noche, despertándose a la hora que empiezan las clases, funcionales al gobierno en su totalidad. En esta lógica performática y cómplice también se sumó el trotskismo estando a la izquierda del peronismo/radicalismo pero a la derecha de la lucha estudiantil, limitándose a impulsar hasta el día de hoy reuniones y asambleas sin programa ni plan de lucha concretos, para llegar hasta el final de NINGUNA LUCHA a nivel nacional, teniendo una lógica electoralista en cada una de sus acciones, e intentando convertir el frente estudiantil en un simple escenario de propaganda electoral.

A casi dos años y medios de iniciado el gobierno de Javier Milei el impacto ya no se puede disfrazar y la complicidad tampoco. Muchos docentes dijeron basta y tuvieron que renunciar por los salarios bajísimos, ya que el gobierno nacional adeuda un incremento del 55% del sueldo; miles de estudiantes abandonaron la universidad porque los horarios no está planificados para los estudiantes que trabajan; sólo el 1,5% de los estudiantes pueden terminar la universidad en “tiempo y forma” (término que ya está quedando obsoleto), y terminar una carrera en promedio lleva 10 (diez) años de duración, el doble de lo que se plantea como “normal y aceptable”.

En esta crisis brutal causada por la patronal argentina y sus gobiernos, convocamos desde la Federación Juvenil Comunista a organizar una toma activa en apoyo a los docentes que frene la universidad por tiempo indeterminado hasta que se garanticen salarios dignos y presupuesto acorde a las necesidad de las universidades públicas, una toma en defensa de la educación que supere a las burocracias sindicales y estudiantiles, que vaya por estas conquistas inmediatas y se plantee la democratización pendiente de la universidad, que rompa con las lógicas de los aparatos partidarios y organice un programa para la reconstrucción del movimiento estudiantil y la reconstrucción de la universidad. Mantener la cursada en estas condiciones es un ataque cómplice a la educación pública argentina.

Desde la Federación Juvenil Comunista no vamos a tolerar una cursada con docentes y no docentes en la pobreza, con horarios antiobreros y con la mayoría de los estudiantes cursando en condiciones precarias.

¡Luchemos contra los docentes para superar la miseria y conquistar la dignidad!

POR UNA UNIVERSIDAD OBRERA

¡VIVA LA LUCHA DOCENTE!

¡POR UNA UNIDAD OBRERA-ESTUDIANTIL!

¡APLICACIÓN INMEDIATA DE LA LEY DE FINANCIAMIENTO UNIVERSITARIO!