Desde el mes de diciembre los trabajadores de Dr. Ahorro se encuentran en pie de lucha contra la patronal que, en vísperas de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, dejó a más de 90 trabajadores despedidos, lo que significa un tercio de la empresa, cerrando 11 sucursales en CABA, Salta, Córdoba y Mendoza.
Los patrones hicieron trabajar a los trabajadores de Dr. Ahorro, pero los echaron sin pagarles indemnizaciones, vacaciones, aguinaldos ni tampoco sus sueldos. A más de dos meses de los despidos, decenas de trabajadores continúan sin recibir los pagos correspondientes; pero nadie se ha dado por vencido, por el contrario, gran parte de los despedidos siguen en pie de lucha, yendo una vez por semana a cada sucursal de Dr. Ahorro para visibilizar el conflicto, utilizando consignas muy claras como “La única salida es la huelga general” y “Trabajar gratis no es quiebra. Es una estafa”, en alusión a las excusas que utiliza la patronal en un intento de hacer creer que están en quiebra y por eso no pagan lo que deben.
Los trabajadores apuntan bien sus cañones, marcando a los principales responsables: Federico Salomón gerente de Recursos Humanos, y Florencia Martinez; por otro lado, también responsabilizan al dueño de Dr. Ahorro, Xavier González Orión, a Paula Repetto, vicepresidenta; Estanislao Wigger, subgerente general, y a Lorena Piccolo, gerenta de legales. De hecho, hace pocos días los trabajadores se concentraron frente a la casa central de Dr. ahorro, para reclamar en solidaridad a dos compañeras a quienes les querían ofrecer allí mismo una miserable indemnización del 50%. Las trabajadoras rechazaron dicho monto, y, ante la inminente concentración frente a la casa central, los directivos huyeron cobardemente, sin dar ninguna respuesta a la justa demanda de los trabajadores.
Mientras tanto, la patronal continúa apretando y violentando psicológicamente a los trabajadores, y los responsables de ello tienen nombre y apellido: Marcela Laura de Leo, y Juan Manuel Blanco, ambos gerentes.
En este proceso de despidos masivos también hubieron cómplices necesarios, y uno fundamental fue y es el sindicato de ADEF (Asociación de Empleados de Farmacia), dirigido por Víctor Carricarte, quien además es tercer vocal de la CGT. Los trabajadores señalan a la Asociación como traidora, y a Carricarte como alguien que hasta el día de hoy no ha movido un solo dedo en su defensa, en una clara actitud colaboracionista.
El Partido Comunista Argentino estuvo acompañando en las distintas jornadas a los trabajadores de Dr. Ahorro, pero es hora de que se masifique su reclamo, porque hay 90 familias que hoy no tienen para llevar su pan a la mesa, y, en ese sentido, la única salida es coordinar las distintas luchas que están en curso (las de Dr. Ahorro, con FATE, Lustramax, los docentes universitarios, el movimiento estudiantil, y demás grandes y pequeñas reivindicaciones), porque ésta es la única manera que tenemos de asegurar el éxito en las luchas que llevamos adelante en el marco del plan general de los monopolios, hoy ejecutado por Javier Milei contra la clase obrera y el pueblo argentino.
